Buenas de nuevo, hoy explicamos como ahorrar energía en la vivienda de manera sencilla.

Ya sabemos que hay cosas que debemos hacer… ¿a quién no le han dicho de niño? ¡apaga la luz!, pues eso tenemos cosas triviales con las que podemos bajar sustancial el coste de nuestra factura de la luz:

  • Aprovechar la luz natural, abre ventanas y recuerda no solo es ahorrar en energía sino en salud, puesto que la luz natural es menos agresiva para la vista.
  • Apagar las luces de las zonas en las que no estés, de ahí la importancia de una buena instalación pensada y desarrollada con este fin, en la cual puedes seleccionar que iluminación y de donde encender, en función de la actividad a desarrollar.
  • Al cocinar, si tapamos las ollas (ya sea parcial o totalmente), se consigue una mayor concentración del calor y por tanto una menor exigencia energética de nuestra hornilla (ya sea de gas o de electricidad), también es importante adecuar la olla o cacerola al fuego al que la ponemos, el útil ha de ser del mismo diámetro o un poco mayor al del fuego elegido, para aprovechar el calor producido por este.
  • Se puede procurar el aprovechamiento del calor residual en las vitrocerámicas y hornos, apagando estos unos minutos antes del fin de la cocción de alimentos, aprovechando el calor existente en ellos y ahorrando un poco de energía.

Con estos consejos podemos notar un ahorro en las facturas de suministro energético, no será un ahorro muy grande, pero hay que ver que es solo habituarse a este modus operandi, por lo que es un ahorro gratis por decirlo de algún modo.

Pero hay otras maneras de ahorrar energía, estas maneras son algo más costosas (algunas pueden parecer muy costosas), pero a la larga, todas son altamente rentables.

  1. El cambio de electrodomésticos en una vivienda, recordemos que los electrodomésticos suponen entre un 44 y un 50% del consumo de la vivienda, es muy importante ver la eficiencia energética y en la medida de lo posible elegir la más favorable, intentemos resolver algunas dudas comunes sobre electrodomésticos. El consumo real de una placa es la relación existente entre la energía consumida y la energía que se convierte en calor. El consumo real de una placa de inducción es del 80-90%, mientras en las vitrocerámicas está en el 50% aproximadamente. Aquí podemos ahorrar entre un 30 y un 40% de consumo, recordemos que el consumo de la vitrocerámica es elevado unos 2,2kW y su consumo supone un 15% del total de los electrodomésticos.
  2. El frigorífico, es el electrodoméstico que más consume (en torno al 18% del consumo de los electrodomésticos) en la vivienda de manera habitual. No es de un consumo muy elevado unos 1000W aproximadamente, pero está funcionando todo el día, con lo que es muy importante si se puede invertir en uno con alta eficiencia, y aún más importante, regular bien la temperatura idónea de este y cambiarla según la época del año. También hace ahorrar no abrir la nevera constantemente.
  3. Las secadoras, consumen entre 3 y 4 veces lo que una lavadora, por lo que en la medida de lo posible se aconseja, el típico tendedero con el cual de manera pasiva, aprovechando el buen clima, ahorramos de manera sustancial en la factura de la luz.
  4. Los termos eléctricos o la climatización, son electrodomésticos que aportan un gran consumo. Siempre que sea posible aconsejamos montar algún tipo de energía verde para este fin, ya sea aerotermia, energía solar térmica, geotermia, etc. Cuyos gastos son elevados, pero su ahorro posterior también lo es. También para los que vivimos en pisos y no tenemos opción, se recomienda la regulación del termostato, si conseguimos que el agua salga a la temperatura justa para nosotros, sin necesidad de abrir agua fría, sería ideal, siempre y cuando tengamos suficiente agua para nuestro consumo sin necesidad de mezclarla con agua fría. Lo mismo con el aire de climatizador. Como opinión personal el poner un reloj al termo para que este se encienda a determinada hora no me gusta, ya que hace difícil calcular cuando encenderlo, no permite cambiar tu rutina ya que el agua tarda horas en calentarse y hace que esté funcionando a tope durante su encendido, cuando el termo es de gran volumen se requieren muchas horas para calentar el agua.
  5. El televisor, un elemento de realmente bajo consumo comparado con otros, aproximadamente unos 100-120W, pero de uso desmesurado, para que tengáis una referencia gasta unas 20 veces menos que una vitrocerámica, pero ambos representan aproximadamente un 12% del consumo de los electrodomésticos del hogar, lo cual si las matemáticas no fallan, nos indica que lo usamos 20 veces más que la vitro.
  6. El ordenador, otro elemento que se ha hecho con un lugar imprescindible en la vivienda, su gasto energético es de media, entre 180 y 200W, a los que hay que sumar otros 200 o 220W del monitor, o sea, unos 400W de consumo medio. Las horas de uso, varían mucho entre hogares, pero calculen si tienen hijos y cada uno con un ordenador encendido varias horas al día.

 

 

  • El consumo fantasma de los aparatos eléctricos, se recomienda desconectar de la red eléctrica los aparatos que no se usan. Como dato, aportaré que la “lucecita roja” de los aparatos eléctricos supone aproximadamente un 10% del consumo mensual de la factura.
  • Cambiar la iluminación de la casa a led, este acto puede suponer bajar el consumo de iluminación entre 15 y 20 veces.
  • Revisa y adecúa el contrato de suministro eléctrico, tanto la potencia contratada por la cual se paga un peaje de acceso, como el tipo de contrato adecuado a nuestras horas de consumo (contratos con discriminación horaria).

 

 

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